A demanda, por jugador: cómo rinde contra los de su puesto en su liga, cómo viene, en qué equipos encaja y qué trayectoria trae.
Un nombre, un documento: nivel, capacidades, estilo, encaje y trayectoria del jugador.

Las estadísticas están disponibles para cualquiera. El trabajo es convertirlas en una lectura clara. Tres reglas sostienen cada reporte.
Ningún número es absoluto. Cada valor se mide contra jugadores de la misma posición y la misma liga, para que signifique algo.
Un mismo estándar rige Argentina, Uruguay, Ecuador y la Segunda de España: un reporte de un jugador de LigaPro se lee igual que uno de Segunda.
Cada reporte lleva la fecha en que se generó: quien lo lee sabe de cuándo es el dato.
Basta con el nombre del jugador y su liga. El reporte llega completo y con el dato de la última fecha jugada.